
Monterrey.- Los resultados más recientes de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) en Nuevo León son contundentes: persisten actitudes de exclusión hacia pueblos originarios, migrantes, mujeres y juventudes. Estos datos no son meras estadísticas, sino un reflejo de desigualdades profundas. El contraste entre municipios como Mier y Noriega, uno de los más pobres, y San Pedro Garza García, uno de los más ricos de México, exhibe una realidad fragmentada.
A ello se suman los graves problemas de nuestro tiempo: la crisis climática que se traduce en sequías, contaminación del aire en el área Metropolitana de Monterrey, violencia estructural y de género, y una movilidad social profundamente limitada. Ante esta situación, surge una pregunta inevitable: ¿por qué razón social se justifica un libro como Interculturalidad y resistencia política en las escuelas? La respuesta es clara: porque necesitamos herramientas críticas que nos permitan comprender y transformar estas realidades desde la escuela y las comunidades.
El Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Nuevo León (IEEPCNL) acierta al promover esta publicación. No se trata de un simple ejercicio académico; es un gesto político que reconoce a la educación como un espacio fundamental para la vida democrática. El Instituto asume que la interculturalidad no es un tema periférico, sino un pilar indispensable para fortalecer los procesos de ciudadanía en un contexto de desigualdad y fragmentación social.
En cuanto a sus características de forma y contenido, se trata de un libro bien estructurado, con base académica sólida y un lenguaje accesible. No se dirige únicamente a especialistas, sino que convoca a docentes, directivos, investigadores, activistas y miembros de la sociedad civil a dialogar con la realidad viva de las aulas. La obra no se refugia en la abstracción, sino que conecta teoría crítica, práctica educativa y acción comunitaria.
Uno de los méritos de Luz Gallegos y Veronika Sieglin es haber transformado una investigación doctoral en un libro de difusión del pensamiento crítico en ciencias sociales. Este tránsito de la tesis a la obra de acceso público rompe con la tradición de los textos que quedan confinados en bibliotecas o estantes caseros y ofrece un puente entre la investigación rigurosa y la transformación social.
Cada capítulo aporta perspectivas distintas a este horizonte crítico: el capítulo 1: Vivir la interculturalidad explica el concepto, su vínculo con la herencia colonial y analiza experiencias de resistencia frente a la discriminación y el autoritarismo escolar. El segundo apartado: Afrontar la discriminación en la escuela documenta prácticas docentes que muestran cómo la interculturalidad se construye desde lo sencillo: escuchar, reconocer, incluir. En el tercer capítulo: Resistencia política se evidencia los obstáculos impuestos por las estructuras sociales, pero también las grietas desde las que emergen nuevas posibilidades para superar prejuicios, estereotipos y sesgos cognitivos mediante emociones, reconocimiento y cuidado mutuo.
Las reflexiones finales no son concluyentes, y esa es su fortaleza. Más que ofrecer respuestas definitivas, abren preguntas necesarias: ¿cómo hacer de la educación un acto político de resistencia frente a la injusticia? ¿Cómo construir desde la escuela futuros más democráticos? No en vano, el número más reciente de Harvard Educational Review también aborda el tema de la resistencia, revisitando las aportaciones de Paulo Freire (2025) y otros pensadores que han visto en la educación un espacio de lucha y esperanza.
Aunque la obra no menciona explícitamente el discurso de la Nueva Escuela Mexicana –ya que la tesis fue realizada en 2017–, sí se vincula con ideas actuales en discusión académica como la interculturalidad crítica, la decolonización y la interseccionalidad. Pero lo relevante es que no lo hace solo desde la conceptualización, sino desde la práctica educativa cotidiana: en el aula, la escuela y las comunidades donde se convive con la diversidad y se ejercita la resistencia frente a desigualdades estructurales.
El libro está dirigido a las comunidades académicas de educación básica. Abre múltiples posibilidades de aprovechamiento: para maestros y directivos, como guía para repensar la práctica docente; para autoridades educativas, como insumo para diseñar políticas sensibles a la diversidad; para la formación de investigadores, como ejemplo de articulación entre teoría y práctica; y para las sociedades civiles organizadas, como herramienta de acción para fortalecer la ciudadanía democrática en contextos de vulnerabilidad.
Como bien advirtió Antonio Gramsci (1891/1937) en su célebre texto Odio a los indiferentes: lo esencial consiste en cambiar cada persona y colectividad tomando partido de la realidad social. La indiferencia perpetúa las estructuras de dominación; de ahí que este libro convoque a asumir una postura activa de participación política. En el mismo sentido, Paulo Freire (2001) en Pedagogía de la indignación convoca a enfrentar la indignación contra la injusticia como deber existencial para lograr un mundo mejor, más democrático. Finalmente, José Revueltas (1982), en Dialéctica de la conciencia, advierte que la democracia no debe ser un asunto electorero, sino que implica procesos de la construcción social del conocimiento a través de la concientización. Estas tres reflexiones subyacen en la obra de Gallegos y Sieglin: no se puede ser indiferente, se necesita la indignación y reconocer que la conciencia crítica surge del conflicto y la resistencia, no exenta de dolor y sufrimiento.
En última instancia, esta publicación advierte que transformar la escuela es transformar la sociedad. No se trata de un ideal abstracto, sino de una práctica cotidiana de dignidad de las personas más vulnerables y en situación de precariedad. La gran pregunta que deja abierta es clara y desafiante: ¿qué compromiso estamos dispuestos a asumir para no normalizar la desigualdad y apostar por una convivencia intercultural más justa? La obra, breve y profunda, nos convoca a un compromiso social radical, una pedagogía de la resistencia que se opone a la indiferencia, que se alimenta de la indignación y que busca la conciencia transformadora.
El libro se encuentra disponible con la autorización del IEEPCNL en: https://www.ieepcnl.mx/data/info/publicaciones/2025/Interculturalidad_y_resistencia.pdf?fbclid=IwY2xjawNLJKZleHRuA2FlbQIxMABicmlkETFvdnFSWlNLd0xVMVhKQkpqAR5VdmZOrx7VxjBmjRJJgWWxtW99mnHZrBarAaV6RIVK-v2HLjye6VFqSmfsLg_aem_T4AL00OqTPr-CUoa2y8NpQ
Referencias
Freire, P. (2001). Pedagogía de la indignación. México: Siglo XXI Editores.
Freire, P. (2025). Reprint: Cultural Action and Conscientization. Harvard Educational Review. 95 (2): 277–298.
Gallegos, V y Sieglin, V. (2025). Interculturalidad y resistencia política en la escuela. Instituto Estatal Electoral y de Participación de Nuevo León. Nodos. Divulgación.
Gramsci, A. (1973). Odio a los indiferentes (Texto original de 1917). México: Ediciones Era.
Revueltas, J. (1982). Dialéctica de la conciencia. México: Ediciones Era. Primera edición.
* El autor es profesor normalista, profesionista universitario y doctor en Ciencias Sociales. Ha publicado artículos, capítulos, libros, entrevistas y reseñas sobre temas educativos y de atención a la diversidad.