
Puebla.- Dicen que en política no hay casualidades. Supongo que tampoco en la diplomacia. Es posible interpretar los tres premios que autoridades españolas han otorgado a mexicanos este año van en un mismo sentido.
El Museo Nacional de Antropología y la fotógrafa Graciela Iturbide recibieron premios Princesa de Asturias. El escritor Gonzalo Celorio recibió el Cervantes, el premio literario más importante en lengua española.
El contexto de estos premios es importante: hace unos años el gobierno mexicano exigió disculpas al español por algo que pasó hace 500 años y puso “en pausa” la relación. Los españoles parecen responder a los mexicanos: los tenemos presentes, los vemos, los reconocemos, los valoramos.
Quizá se trate de lo que los internacionalistas llaman “poder suave”. Un poder que se ejerce sin forzar ni lastimar. Un poder que busca acercamiento y cooperación voluntarios. Que busca convencer más que obligar. Crear vínculos, más que dominio.
Es sintomático que en pleno siglo XXI un presidente mexicano haya declarado, refiriéndose a empresas españolas, que nuestro país “no es territorio de conquista”.
México tiene 130 millones de habitantes y España 50; nuestro territorio es de 2 millones de kilómetros cuadros y el español es una cuarta parte. Ciertamente en los últimos años el PIB en el país europeo superó al nuestro. Pero la superioridad en recursos naturales, población y territorio sigue siendo estando de parte de México. ¿Quién podría estar en riesgo de ser “territorio de conquista”? Más allá de esto, ¿hay algún caso de “conquista” en lo que va de este siglo?
Destaca el reconocimiento del Museo de Antropología. Es un museo excepcional, por su arquitectura y concepto. Es, ante todo, un museo sobre las culturas prehispánicas. El mensaje del premio Princesa de Asturias parece claro en este caso.
En el caso de Graciela Iturbide sin duda no se consideró el apellido. Se tomó en cuenta su obra de fotógrafa, que es en buena parte una mirada a la mujer indígena y al campo mexicano.
El Cervantes a Celorio nos recuerda a un gran escritor que tenemos ahí, al lado, pero al que dejamos de leer y releer. Recordatorio que agradecemos.
¿Habrá alguna tesis, libro, artículo, sobre la forma en la que el Estado mexicano ha ejercido su “poder suave” en lo que va del siglo? ¿Ha intentado nuestro Estado ejercer esa forma de poder?
Por lo pronto valoremos el reconocimiento y el intento de vinculación que nos viene del otro lado del océano.