RODRIGUEZ29112024

Las últimas provocaciones de la derecha
Filiberto Pinelo Sansores

Mérida.- Se hace cada vez más evidente el rechazo del pueblo a la violencia que, calculadamente, ponen en práctica, actores de las fuerzas que fueron derrotadas en los últimos procesos electorales, integradas no sólo por los dirigentes de los viejos partidos –PRI y PAN— que mangoneaban los cargos en el viejo régimen, sino por quienes los sostienen: magnates de la televisión, dueños de periódicos, oligarcas que se hacen pasar por activistas, como Claudio X., comentócratas sumamente mentirosos como Loret de Mola, Riva Palacio, Aguilar Camín y algunos otros que se dicen intelectuales.

Los últimos acontecimientos han servido para desnudarlos. Mientras todo México vio por las redes cómo se desarrolló la obvia provocación montada el 15 de noviembre para dar un golpe de timón al rumbo que lleva el país, en la forma de una “gran manifestación” de repudio al gobierno de Claudia Sheinbaum, el aparato de propaganda de la derecha, por el contrario, ha intentado, inútilmente, meternos en la cabeza visiones diferentes a las que con nuestros propios ojos vimos: a grupos violentos de embozados que agredían, durante horas a policías desarmados, dotados sólo con escudos para protegerse, de manera salvaje.

A estas agresiones, apenas llegada al Zócalo la vociferante masa, es a lo que los cagatintas de la prensa mercenaria y los muñecos de guiñol de los ricos comentócatas han llamado “manifestación pacífica” duramente reprimida. Ninguna mención han hecho a que era un reducido grupo -17 mil personas- tras muchas semanas de intensa campaña por todos los medios, el asistente.

Ocultaron, también que fue un insignificante grupo de 150 manifestantes los que se reunieron en la del 20, con el fin de “aglutinar multitudes” e impedir que se realizara el desfile de cada año. Esa prensa mercenaria y esas marionetas que se dicen periodistas han mostrado -más que en todas las ocasiones anteriores- su impudicia al justificar estos condenables actos de abierta provocación exaltándolos como valientes actos cívicos.

En días posteriores se puso al descubierto la filiación política de los organizadores. Uno de estos fue un joven neocorrupto llamado Edson Andrade Lemus que durante semanas posteó en redes un falso apartidismo que cayó por los suelos cuando se descubrió su verdadera identidad. El individuo tiene un contrato con el PAN por más de 2 millones de pesos anuales que lo obliga a crear granjas de bots para influir en las redes sociales. Fue uno de los organizadores de la violenta marcha del 15.

Otros organizadores fueron Alessandra Rojo de la Vega, del PRI y Mauricio Tabe, del PAN, titulares de las Alcaldías Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo de Ciudad de México, respectivamente, quienes obligaron a vendedores ambulantes a asistir y organizaron a los grupos de choque que intentaron meterse a Palacio, con intenciones de incendiarlo y causar destrozos en su interior, para lo que derribaron algunas de las vallas que lo protegían y lesionaron -a muchos severamente- a más de 100 policías que las resguardaban.

Cínicamente, los voceros de esta derecha cavernaria, muchos de ellos disque periodistas o dueños de periódicos que se quieren hacer pasar por independientes y así han engañado a la opinión pública por décadas, como el Reforma, El Universal, el Diario de Yucatán y otros, en cuyas páginas son también estrellas mentirosos profesionales archiconocidos como Loret de Mola, Riva Palacio, Ciro Gómez, López Dóriga, Enrique Krauze, Aguilar Camín, y un caudal enorme a los que se les cayó la máscara cuando perdieron el poder del Estado sus amos, quienes se esforzaron por crear la percepción de que, al contrario de lo que todo mundo vio, las hordas atacantes fueron los agredidos y quienes se defendieron los agresores.

Ahora esos periódicos y seudo periodistas han cambiado de giro y están dedicados a justificar movilizaciones organizadas siempre por la misma derecha para golpear al gobierno de Claudia Sheinbaum. La desinformación, que es el arma que usan, construida con verdades a medias, mentiras y el sacar de contexto los fenómenos sociales para culpar a un gobierno que hace esfuerzos inéditos por sacar al país adelante, les está sirviendo ahora de nuevo para justificar las movilizaciones de transportistas y agricultores organizados por agentes del Prian que cierran arbitrariamente carreteras con el único fin de doblegar y debilitar al gobierno.

Con el argumento de la inseguridad en carreteras, unos, y el de que es insuficiente el pago que reciben en la venta del maíz, otros, grupos de transportistas y de productores agrícolas obstaculizaron carreteras en 17 entidades. Medios de comunicación que no son los chayoteros, particularmente, periodistas en redes, han desnudado la participación de diputados del PRI y el PAN en estas movilizaciones que tienen como efecto causar pérdidas millonarias a la economía del país y desasosiego en la sociedad.

No obstante mantenerse abiertas mesas de trabajo para atender sus demandas un pequeño grupo de transportistas y labriegos, motivados o azuzados por líderes priistas y panistas plenamente identificados, con discursos cargados de amenazas de corte partidista, han estirado la liga para reventarla rechazando las soluciones que se les han ofrecido y que otros grupos han aceptado. Debe decirse que de 11 organizaciones de transportistas que hay en el país, 10 se han deslindado de los bloqueos. Lo mismo que otros grupos de campesinos que han aceptado las soluciones.

Una de las grandes medidas tomadas por este gobierno, ni duda cabe, es su contacto permanente con el pueblo. Estar en comunicación diaria con él le permite contrarrestar las escandalosas mentiras de la derecha vestida con el ropaje de los grandes medios de comunicación que han perdido fuelle en el país porque a pesar de sus permanentes campañas de mentiras nadie les cree. Esto quedará corroborado con la gran manifestación del 6 de diciembre a la que está convocado todo el pueblo.