RODRIGUEZ29112024

La presidenta en Yucatán
Filiberto Pinelo Sansores

Mérida.- Claudia Sheinbaum recorre el territorio nacional informando al pueblo de los avances de su gobierno en la transformación del país. Se reúnen multitudes en torno suyo para escuchar su voz en una comunión de sentimientos y pensamientos que tiene como fondo el deseo de pueblo y gobierno de seguir juntos adelante en la construcción del edificio de una gran nación, México, cada vez más fuerte, libre de pobreza, desigualdad, corrupción, discriminación y un reparto mejor de la riqueza producida por todos.

Una de las características de los dos gobiernos de la Cuarta Transformación es el del intenso trabajo -de lunes a domingo- de quienes los conducen. Tanto Andrés Manuel López Obrador como la doctora Sheinbaum, han mostrado que son incansables en la tarea que el pueblo les encomendó. En los tiempos del PRIAN, cerraban la ventanilla el viernes a medio día y la reabrían el lunes, ya tarde. Calderón se encerraba con sus amigotes a ingerir en el bar que mandó a hacer o existía en Los Pinos y Peña Nieto usaba los helicópteros del Ejército para ir a jugar golf con los suyos.

Otro de sus rasgos es informar al pueblo. Si no fuera así, la prensa chayotera: el “Letrinus” de Loret, el Reforma, El Universal, el Diario de Yucatán, Teve Azteca, López Dóriga, Ciro Gómez y toda la gentuza de desinformadores al servicio de sí mismos y de quien les paga, ya se habrían apoderado de la conciencia de la mayoría de los mexicanos y esta sería la hora en que estarían dándole la puntilla al gobierno de la 4T. Por el contrario, informar al pueblo de todo lo que hace o pretende hacer ha sido la kryptonita que aniquila a los falsarios a los que muy pocos ya les creen.

El domingo 21 estuvo en Yucatán. La Constitución General de la República establece que los Presidentes -en este caso- la Presidenta, sólo tiene que dar su Informe anual al Congreso de la Unión. Pero ella no sólo hizo esto sino que decidió ir a cada una de las 32 entidades a informarlas. “El día de hoy -dijo al inicio del evento- nos reunimos porque tomé la decisión de hacer el Informe de Gobierno no solamente en la Ciudad de México, sino rendir cuentas en cada una de las entidades de la República”.

“Hemos visitado en lo que va de este mes: Guanajuato, Aguascalientes, Zacatecas, Durango, Sonora, Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro, Michoacán, Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, hoy estamos en Yucatán y en unos momentos en Quintana Roo, 23 entidades de la República”. Sábados y domingos, en lugar de descansar la presidenta hace lo que horroriza a la derecha: estrechar su cercanía con el pueblo.

En nuestro Estado, ante una audiencia de miles de personas que abarrotaron el amplio espacio del recinto ferial de Xmatkuil, la mandataria hizo una amplia exposición de la parte del esfuerzo nacional que su gobierno emplea en Yucatán, donde el pueblo mismo acusa los efectos en sus condiciones de vida, algo que jamás sintió mientras gobernaron quienes tenían como meta enriquecerse junto a unos cuantos más.

Hizo una cuantificación de los cientos de miles de personas que en Yucatán reciben apoyos de su gobierno, que no son dádivas como antaño eran los escasos recursos que daban los gobiernos neoliberales a sus clientelas electorales -mientras excluían a las grandes mayorías porque preferían destinar el dinero público a incrementar sus fortunas- sino derechos que fueron puestos en la Constitución para que no estén condicionados al apoyo de quien los da y para que -en el hipotético caso de que algún día la derecha asaltara el poder- nadie pueda fácilmente quitarlos.

Tan sólo en nuestro estado 232 mil 286 adultos mayores; 27 mil 637 personas con discapacidad; 12 mil 113 jóvenes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro; 36 mil 447 pequeños productores del campo; 9 mil reforestadores del programa Sembrando Vida; 12 mil 419 pescadoras y pescadores del programa Bienpesca; 15 mil 621 jóvenes que estudian en una universidad pública; 76 mil 901 que lo hacen en una preparatoria pública y 103 mil 484 niños y niñas en primaria, reciben un apoyo en efectivo.

Asimismo, 27 mil 596 productores reciben Fertilizantes Gratuitos, producidos por Pemex, que rescató la petroquímica y la producción de fertilizantes; 79 mil 278 familias reciben Leche para el Bienestar, la antigua Leche Liconsa; mil 14 escuelas públicas recibieron el programa La Escuela es Nuestra para mejorarlas; 245 preparatorias, por primera vez, también lo recibieron.

En total, más de 645 mil yucatecos están recibiendo el beneficio de alguno de estos programas con una inversión que, en 2025, será de 15 mil millones de pesos. Lo anterior, independientemente de otros programas que se están creando y que pronto comenzarán a dar frutos, como el de la pensión Mujeres Bienestar y las becas Rita Cetina para todos los estudiantes de educación básica (preescolar, primaria y secundaria) y otras inversiones sociales en obras de infraestructura que se están construyendo en el estado.

Es innegable el benefició que traerán, cuando se terminen, la ampliación del Tren Maya con su sección de tren de carga que tendrá un ramal hasta el Puerto de Altura de Progreso y se conectará con otros trenes del resto del país; la ampliación cuantitativa y cualitativa de ese puerto; el nuevo hospital general “O'Horán”, el más grande de la Península; el hospital general de Ticul, durante lustros detenido por la corrupción de tres gobiernos estatales anteriores -dos del PRI; uno del PAN-, y otras obras más.

El proyecto de gobierno de la Cuatro T, comprende fundamentalmente dos aspectos generales: el crecimiento del país y la disminución de la pobreza y su abolición en el tiempo más corto posible; bien lo dijo la presidenta en su discurso: “Todas y todos sabemos que para que un árbol florezca hay que regarlo desde abajo. Esa es la esencia de nuestro pensamiento: nosotros ayudamos al que menos tiene, a la base de la pirámide”.

Si se apoya al que menos tiene, va a haber mercado, va a haber dinero, va a haber desarrollo, incluso para los de mero arriba”. Y cuando eso ocurre -concluyó- “México florece”.