
Monterrey.- El próximo domingo 1 de junio, México entrará en la historia como uno de los pocos países que, en el mundo, eligen a sus juzgadores por el voto universal, directo y secreto de sus ciudadanos. En algunos otros, con diferentes modalidades, también son elegidos, mediante el voto popular, todos o una parte de los togados.
En Bolivia es donde la totalidad de estos tiene que pasar por el tamiz de los ciudadanos; en Estados Unidos, sólo los jueces locales, pues los federales son designados por el presidente y confirmados por el Senado; en Japón, el gobierno nombra a los jueces pero a los 10 años, mediante referéndum, el pueblo los ratifica o los despide; y en Suiza a unos jueces -los federales- los elige el parlamento y a otros -los cantonales-, el pueblo.
En México se volvió una necesidad vital sanear al poder judicial, exageradamente corrompido no sólo por su origen que nada tenía que ver con principios de democracia ni garantía alguna de honestidad de los nombrados sino con la prepotencia y los intereses económicos y de partido de quienes nombraban a las cabezas -que eran el presidente de la república, ayudado por el Senado- para que luego estas, los ministros y ministras de la Corte, se encargaran de nombrar a los demás: magistrados y jueces.
Sólo alguien que no haya vivido en México no se habría dado cuenta del enorme lastre para el país que ha sido el Poder Judicial en su conjunto sin que eso quite culpa a otros órganos de justicia como Ministerios Públicos, cuerpos de policía, etc. Pero, mientras en otros órganos de gobierno, a partir de la llegada a la dirección del país del gobierno de la 4T se pugnaba por reformar las instituciones -sobre todo con la participación del pueblo- en el Poder Judicial se hacían esfuerzos inauditos por conservar privilegios insultantes de quienes deberían dar ejemplo de acatamiento de la Constitución en materia de ingresos y prestaciones, a la par que reforzaban su estrecha relación con los intereses más nefastos del país.
Es impresionante la cantidad de jueces y magistrados que liberan no a indígenas que se robaron un pavo sino a peligrosos delincuentes que han matado, han traficado con drogas o forman parte de bandas que asolan a regiones y de ministros que protegen a defraudadores fiscales hasta la ignominia. Frente al robo de cantidades millonarias al país por Genaro García Luna y socios (más de 630 mil millones de dólares), que el gobierno mexicano exigió le sean devueltos en un tribunal de Miami, un tribunal mexicano amparó a su esposa para que en México le fueran liberadas las cuentas donde escondieron buena parte del dinero que se robaron.
En un reciente informe el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, exhibió la lista de jueces y magistrados que han liberado a peligrosos capos, delincuentes de cuello blanco y evasores fiscales en el lapso comprendido de principios de 2024 y lo que va de 2015. Son 193 determinaciones en contra de la sociedad al favorecer la libertad de estos criminales las que se han emitido para atentar contra la paz social de México.
Está, entonces, más que justificada, la decisión que tomó el pueblo de México, al votar por la opción de la 4T en las elecciones del 2 de junio de 2024, de no sólo renovar a todo el Poder Judicial, sino hacerlo mediante el voto ciudadano. La derecha, enemiga de todo lo que huela a pueblo está, obviamente, en contra. Por eso trata de echarle carretadas de lodo encima. Pretende que es mejor seguir con la farsa de que sean unos cuantos los que elijan porque, según dicen, el pueblo no sabe, es ignorante.
Es por eso un deber no sólo social sino patriótico acudir a las urnas este domingo para ayudar a la sociedad a contar con un poder judicial que esté a su servicio y no al de criminales de distinto giro que causan zozobra en el país, ya sea porque quedan libres para cometer nuevos delitos o porque al robarle al fisco impunemente, que es robarle al presupuesto nacional y a la posibilidad de más escuelas, hospitales, obras materiales de interés social, programas sociales, etc., estimulan que haya más ladrones de cuello blanco.
Se recomienda antes de ir a votar entrar en la página del INE (https://ine.mx/conoceles-practica-y-ubica/#Conoceles) donde se encuentra la lista de los candidatos que en esta ocasión se elegirán, ya que una parte del Poder Judicial se renovará ahora y otra en 2027. En aquella está el currículum de cada uno y, además, se puede practicar el voto. Haciendo este ejercicio, el ciudadano(a) podrá escoger desde su casa a sus candidatos y llevar la lista a la casilla para copiarla en la boleta. Es una forma de afrontar el reto de seleccionar a los mejores perfiles que es lo que interesa.
Los que siempre se creyeron dueños de México, los políticos corruptos del Prian, sus cómplices de organizaciones que secuestraron el mote de “ciudadanas”, y sus socios de los medios monopólicos de información que simulan ser neutrales pero que no pueden evitar la cruz de su parroquia y ponen a sus empleados -desde editorialistas, hasta reporteros- a trabajar para afectar al gobierno democrático de la izquierda, están más que alocados llamando de todas las maneras posibles a no votar este 1 de junio. Están poniendo toda la carne en el asador para que la gente no vote.
¿Por qué lo hacen? Es absolutamente paradójico que quienes se dicen demócratas digan que es antidemocrático que el pueblo participe en una elección para escoger a funcionarios que deben estar a su servicio y que, al contrario, lo democrático es que un solo personaje, acompañado de otros cuantos sean quienes los designen. Con su pensamiento trastocan el principio de Abraham Lincoln de que “la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
En consecuencia, el pueblo, para ser consecuente consigo mismo está obligado a hacer lo contrario de lo que dicen quienes ancestralmente han simulado ser demócratas pero han defendido siempre los intereses de las poderosas elites económicas y políticas que siempre han dominado en México.